La buena, buenísima noticia es que a pesar del tiempo que lleva el tumor creándose, es que no se ha extendido y que se puede operar. Aunque hasta que no intervengan los cirujanos no sabremos si las pruebas eran certeras o no.
Ahora bien, la operación tiene su miga porque a priori, según nos han informado los cirujanos implica la eliminación de la mitad del estómago junto con todo el esófago. Con la parte de estómago que queda se crea/construye una extensión que hay que unir a la parte superior del cuello para crear un nuevo esófago.
Luego, la recuperación. Nada de filetes, 6 comiditas al día, blandita, calditos y poco a poco. Al final me vendrá bien para lucir figura.
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